La comunidad de la Parroquia de San Andrés vivió una preciosa celebración de Pentecostés, en la que el FUEGO fue el protagonista. El cirio que se encendió hace cincuenta días, en la Pascua de Resurrección, iluminaba el comienzo de la Eucaristía.
Mientras se proclamaban las lecturas, todos íbamos escuchando aquello que el Espíritu Santo nos quería revelar hoy. Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar… Se llenaron todos de Espíritu Santo … a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común … todos hemos sido bautizados en un mismo Espíritu … estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo … los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor … Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo … Recibid el Espíritu Santo… Después, la homilía de don Tomás nos dio, como siempre claves para llevar la Palabra a la vida.
Los cantos nos acariciaron el alma durante toda la celebración, como no podía ser de otra manera en una gran fiesta. Y el Agua bendita llegó a cada uno de los rincones de nuestra iglesia.
Y ocurrió el Milagro: Jesús mismo se puso en medio de nosotros también, en medio de nuestra iglesia de San Andrés, en medio de cada corazón, de cada “casa cerrada por miedo”. Y pudimos verlo en un trozo de pan y acogerlo dentro de cada uno de nosotros.
Varios adolescentes y niños nos repartieron velas y la SECUENCIA DE PENTECOSTÉS.
Don Tomás fue llevando la LUZ del cirio pascual a cada persona.
Y todos juntos invocamos al Espíritu Santo, intercalando cada estrofa con el estribillo de una canción que decía: “Ven Espíritu de Dios sobre mí / me abro a tu presencia /cambiarás mi corazón”
Ven Espíritu Divino,
manda tu luz desde el cielo,
Padre amoroso del pobre;
don en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre
si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus Siete Dones
según la fe de tus siervos.
Por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
Nuestro párroco nos dio la bendición y cantamos a la Virgen.
Hoy, el Espíritu Santo se ha posado sobre cada uno de nosotros, repartiendo generoso sus dones… ¿Cuál es el que más necesitas?
SABIDURÍA · INTELIGENCIA · CONSEJO · FORTALEZA · CIENCIA · PIEDAD · TEMOR DE DIOS
Fotos de Jose Vicente








































